Sus comunicaciones internas son demasiado complejas: qué dice la neurociencia que hay que hacer en su lugar
Tus comunicaciones internas son demasiado complejas: lo que recomienda la neurociencia
El cerebro ante la información
Empecemos con un poco de neurociencia básica. Nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para procesar y almacenar información, un concepto conocido como carga cognitiva. Las investigaciones han demostrado que una persona media sólo puede retener de tres a cinco informaciones a la vez en su memoria de trabajo. Esto significa que cuando se sobrecarga a alguien con datos, no puede procesarlos todos. ¿Cuál es el resultado? Ignora, olvida o malinterpreta el mensaje.
Además, cuando estamos abrumados de información, experimentamos fatiga en la toma de decisiones. Cuantas más opciones tenemos, más difícil nos resulta tomar decisiones. Esto puede llevarnos a dejar las cosas para más tarde o, peor aún, a la inacción. ¿Alguna vez te has quedado paralizado por la cantidad de pestañas abiertas en tu navegador? Es tu cerebro rechazando la sobrecarga.
Por qué la sencillez aumenta la claridad y la retención
Aquí es donde entra en juego la simplicidad. Las investigaciones neurocientíficas sugieren que un lenguaje sencillo y claro activa las vías neutras familiares, lo que hace que la información sea más fácil de procesar, recordar y poner en práctica. Cuando simplificas tu mensaje, reduces la carga cognitiva, lo que hace más probable que tu audiencia absorba y retenga la información que compartes.
La sencillez no sólo ayuda a comprender, sino que también fomenta el compromiso. Al dividir ideas complejas en trozos digeribles, ya sea con viñetas, frases cortas o títulos claros y breves, el cerebro puede mapear y retener esas ideas con más facilidad.
Además, el cerebro humano está programado para contar historias. El uso de metáforas y relatos puede activar diferentes regiones del cerebro, haciendo que el mensaje sea más atractivo, emocionalmente resonante y más fácil de recordar. Por eso, los mejores comunicadores equilibran el uso de un lenguaje sencillo y cercano con frases vívidas y evocadoras: crean conexiones en el cerebro que aumentan la retención y la comprensión.
Qué significa esto para la comunicación interna
Tomemos ahora toda esta neurociencia y apliquémosla a la comunicación interna en el lugar de trabajo. Cuando los equipos de comunicación interna sobrecargan a los empleados con jerga o mensajes farragosos, es fácil que el mensaje real se pierda.
Sus empleados están ocupados. Tienen que hacer malabarismos con reuniones, tareas y prioridades en constante cambio. Para salir del paso, la comunicación interna debe ser directa, clara y sencilla. Y esto no significa simplificar las cosas: significa elaborar mensajes que sean fáciles de entender y de poner en práctica.
Por ejemplo, los asuntos deben ser breves y directos. Los correos electrónicos deben centrarse en un mensaje cada vez, con llamadas a la acción claras. Y, en la medida de lo posible, evite el lenguaje innecesariamente complejo o la jerga: no es necesario "fomentar una mayor sinergia entre los equipos multifuncionales"... basta con "ayudar a los equipos a trabajar mejor juntos".
Cómo aplicarlo en el trabajo
Si quieres aplicar el poder de la simplicidad a tu comunicación interna, aquí tienes algunas estrategias sencillas:
- Utiliza patrones de lectura en forma de F: la mayoría de la gente hojea los correos electrónicos o los documentos (sí, incluso los importantes). Asegúrese de que la información clave está en la parte superior y en el margen izquierdo para adaptarse a la forma de leer de la gente.
- Cíñase a una llamada a la acción: tanto si se trata de un correo electrónico como de una entrada en su Knowledge Hub, céntrese en una cosa que quiera que hagan los empleados, no los abrume con múltiples acciones a realizar.
- Utilice frases cortas y contundentes: sus mensajes deben ser concisos. Si es más largo que unas pocas líneas, divídalo en trozos más pequeños.
- Comprueba tu contenido: si eres especialmente prolijo, utiliza herramientas como Grammarly's Clarity Checker para asegurarte de que tu redacción es clara y fácil de leer.
- Utilice la narración de historias cuando proceda: ayude a sus empleados a mantener el interés con historias o metáforas que ilustren su punto de vista.
La sencillez no es simplificar, es una buena estrategia
Al fin y al cabo, la sencillez no significa reducir la profundidad del mensaje, sino aumentar su impacto. Si adoptas un estilo de comunicación más sencillo y claro, conseguirás que tus mensajes sean más accesibles, memorables y procesables. Cuando la comunicación interna se diseña pensando en el cerebro, no sólo se facilita el trabajo, sino que se da a los empleados la claridad que necesitan para triunfar.